viernes, 31 de octubre de 2008

La puta de babilonia

A continuación, os dejo con la introducción de un libro de Fernando Vallejo llamado "la puta de babilonia". Me he estado riendo un buen rato, y como lo he considerado lo suficientemente contundente y provocativo, no os adelanto lo que hay al que le hiera la sensibilidad... que se joda.

"
LA PUTA, LA GRAN PUTA, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora,
la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo
Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé;
la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los
albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas
de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano
Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora
de la Historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora
de herejes y brujas; la estafadora de viudas, la cazadora de herencias, la vendedora de
indulgencias; la que inventó a Cristo loco el rabioso y a Pedropiedra el estulto; la que
promete el reino soso de los cielos y amenaza con el fuego eterno del infierno; la que
amordaza la palabra y aherroja la libertad del alma; la que reprime a las demás religiones
donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a
los animales ni les ha tenido compasión; la oscurantista, la impostora, la embaucadora,
la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz,
la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zángana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicera, la limosnera, la tartufa,
la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la
depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente,
la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la
travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la tiránica; la católica,
la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de
Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler;

la ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia...
la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia, y aquí se las voy a cobrar. "


Grande Vallejo! Grande! AMÉN!

jueves, 23 de octubre de 2008

V=OA



Palabras con cuatro letras. Si os pregunto, posiblemente muchos me digais: "coño", "poya", "cosa", "pene", "sexo" o simplemente, no me digais "nada". A mí siempre se me vienen las mismas, son tres, y aunque puedan parecer cosas distintas, yo pienso que son una sola: "amor, odio, vida".
Esto es una contradicción, pero no lo es. Porque todas las contradicciones, por simple terminología, lo son y no lo son. Hoy he pensado mucho, demasiado. Hay días que uno no piensa una mierda, que va por la calle oyendo, viendo, y actuando. Y hay dias como hoy, en los que te sobrepasas a ti mismo trantando de escuchar, mirar, y pensar. Son los dias mas jodidos. Porque aunque parezca lo contrario, yo suelo escribir los dias en los que no he pensado nada. No tengo nada que decir, y por eso escribo. Contradictorio? Pues yo lo veo muy lógico.
A medida que pasa el tiempo, descubro que las mejores reflexiones que he encontrado, las mejores sensaciones que he experimentado... han llegado solas, y se han ido sin que yo pudiera hacer nada por retenerlas. Hoy tengo muchísimas cosas de las que poder hablar, y por eso, posiblemente, termine de soltar palabras inconexas y pretenciosas sin decir absolutamente nada.
Escribir es una forma de buscar esas cosas, y a veces nos sirve para encontrar algo, pero por muy hermoso, certero, o impactante que sea, jamás se parecerá a nuestra esencia, a esas palabras que te salen en una conversación con alguien, a esas otras que no salen por tu boca jamás, por infinitas razones que... para colmo, no son absurdas, nos imposibilitan cazarlas porque así tiene que ser.
Nunca podremos definir con palabras la belleza, aunque sepamos que hay una palabra que todos entendemos, como es belleza. Podemos definir un concepto, pero nunca podremos describirlo, siempre se quedará lo más importante en el camino. Y así tiene que ser, porque ahí esta la gracia.
A mí me encanta escribir, creo que hasta dia de hoy, es mi mayor pasión. Me encanta la fuerza que tienen algunas palabras, me asombra que haya gente capaz de acercarse tanto a la esencia de las cosas, que puedan utilizarlas con tanta sabiduría y puedan provocarme, con simples símbolos alfabéticos dispuestos unos detras de los otros, sensaciones tan poderosas... pero soy consciente del truco: jamás consigues capturarlo todo. Por eso engancha, siempre te quedan cosas que decir, palabras nuevas que usar, sensaciones que intentar transmitir... por eso el arte prospera generación tras generación, y siguen habiendo pintores después de Van Gogh, y siguen habiendo poetas acabados y alcohólicos después de Bukowski, y siguen habiendo directores de cine después de Truffaut. Porque nunca nadie conseguirá capturarlo todo, aun suponiendo que todos pudieramos percibir las mismas cosas, que no lo creo. Por eso hacemos arte, porque nunca nadie lo consigue del todo, y siempre aspiramos a conseguirlo sin éxito.
Por eso me siento mas identificado con los perdedores, porque no creo en el éxito, no creo en la felicidad absoluta, no creo en esas poses. Todos somos perdedores, nadie se conoce jamás así mismo del todo. Demasiados convencionalismos, formas de actuar de cara a la sociedad, música que hay que escuchar para encajar donde quieres encajar, palabras que usar para no desagradar, actitudes que fingir para demostrar segun que cosas... al final todos somos símbolos, que como todos estos, terminan definiendose más por el significante que por el significado.

... Por eso, esta noche, al encontrarme con "ella" (otra con cuatro letras), le he dicho todo lo que necesitaba oír para hacer lo que realmente necesita, que curiosamente... no me incluye a mí. Porque es la única forma que tenía de que, de alguna forma, pudiera incluirme a mí. Contradicciones? Si, pero... no.

lunes, 13 de octubre de 2008

Hay muy poca gente



Era sábado por la noche. El bar, a pesar de estar lleno de gente, parecía estar allí solo para nosotros dos. Música, sonido ambiente, y una partida de dados. Yo me preguntaba quien cerraría la partida. Lo que ya sabía es que no la ganaría nadie. Me llamó unas horas antes, para mi sorpresa. Pensé que ya se habría ido, de echo ya había empezado yo a hacerme la idea de que no la volvería a ver en mucho tiempo, y de que mi vida tendría que seguir adelante sin ella, a pesar de todo, de tanto añorarla teniéndola a pocos kilómetros, de tanto deseo frustrado, de tanta compatibilidad incompatible. A veces las personas no tenemos ni voz ni voto, somos simples banderas que el viento agita a su capricho, papeles que los niños tiraron al suelo y que se miran y se desean, chocando en un momento determinado entre sí, y siendo alejados por el mismo viento que un dia los hizo encontrarse.
Puede que jamás llegásemos a ser lo que se dice una pareja, pero una llamada suya era toda la dosis de esperanza que necesitaba y obtenía mi alma, a menudo moribunda y falta de alicientes. Caprichosa, indomable, irreverente, visceral, independiente, hipnotizadora, domadora de leones... gata. Fue la primera mujer, corrijo, persona, con la que me he podido quedar callado durante horas, dejando sonar la música, dentro de un coche, mirando nada, sintiéndome calurosamente acompañado, sin apenas tocarnos. Fue la primera persona, y única hasta hoy, con la que mi mente ha llegado a fantasear atemporalmente, la primera chica que sentí que daba el perfil como futura madre de mis hijos.
Ahora se va, y he tenido que remover todo este caos sentimental que me gobierna, una vez más, sin encontrarle sentido a nada. Planteándome como es posible que alguien se salte la linea temporal en la que un corazón solo da a basto para preocuparse por una rubia, dos como mucho si cuentas el amor de madre. Ande en lo que ande, ella solo tiene que reaparecer para que todos mis esfuerzos por enterrarla, se esfumen ante su salto mortal hacia mi alma, como esas cajas que esconden un payaso con muelles que salta a tu cara en cuanto cometes el error de abrirles la tapadera que los contiene. La mujer a la que más he querido, sin llegar a tenerla del todo nunca.

Y ahora ya no me queda eso. Ahora los dias son todos iguales, y aunque la rubia triste vuelve en poco tiempo, parece que de repente todos mis conceptos temporales se hayan dado la vuelta sin mi permiso y me hayan cambiado todas las estructuras. La persona que era mi presente, parece colgarse voluntariamente la etiqueta de pasado, la chica del cielo y los diamantes amenaza con reaparecer en un futuro, y la inclasificable atemporal de la que os hablo, se instala definitivamente en este ambiguo para siempre.
Mientras tanto, Bunbury estrena disco, y ya que nadie, conociéndme, me lo ha regalado, he llegado a suponer, para más escándalo en mi estado saturado de inexactitudes, que aún hay hueco para más personillas encantadoras.
Mientras se deciden a entrar, les dejo este avance del susodicho, y constato que, efectivamente, las palabras no sirven para nada, y empiezo a pensar que en realidad hay muy poca gente...

miércoles, 8 de octubre de 2008

Vetusta Morla

Grupo madrileño que lleva unos diez años de maqueteo y que este año por fin han sacado su primer disco ("un dia en el mundo").
Los descubrí esta mañana, y todavía no he terminado la digestión y ya soy fan. Bueno fan no, que odio esa palabra... imaginen el sinónimo que más les guste.

Este viernes a las 22:00 horas tocan en la sala Malandar, aquí en Sevilla. Yo andaré por allí, si alguien se anima ya sabe. Aagur


"Sálvese quien pueda"


"Otro dia en el mundo"

sábado, 4 de octubre de 2008

llamando al ave fenix


Borracho, como una puta cuba, pero entero. Así me encuento. Me levanté hoy a las siete de la mañana, y al llegar a la comisaría donde tenía que pedir un duplicado del dni, me encontré con una cola de espanto. Mierda. Los peores momentos sin duda son los primeros. Cuando estoy por irme directamente y mandar a tomar por culo al dni, a la burocracia y a su puta madre. Pero me aguanto. Luego tenía que ir a por el carnet de conducir. Perder la cartera ha sido toda una putada. Tarjetas, dinero... pero sobre todo muchas fotos. Fotos de carnet de gente que coleccionaba y que no podré recuperar. Algunas de esas personas decidieron salirse de mi vida (o sacarme de la suya) sin ningún tipo de explicación. Aún le doy vueltas a la cabeza y me siento tentado de llamar a sus puertas y preguntar: pero... por que? en que momento os he ofendido después de abriros las puertas de mi casa y rogaros que os quitarais los zapatos y deambulaseis libremente sin pedir permisos ni protocolos?

Y me quema... joder. El que me conoce lo sabe. Hay gente a la que no debería ni mirar a la puta cara, pero no puedo evitar acordarme de ellos, preguntarme como les irá, si se acordarán de mí, si podre volver a darles un abrazo algún dia.

Para el carnet de conducir tuve que soportar tres terribles colas. Tres colas dan mucho tiempo para pensar. Estás solo rodeado de un montón de gente que ha pedido unas horas en el trabajo y miran inquietos el reloj temiendo perder la mañana entera.
Luego, cuando por fin acabé, me tomé unas birras con un colega, me fui un rato al cine, y me compré una botella de ron, con la que llevo desde las siete de la tarde hasta las cinco de la mañana que van a darme de aqui a poco. Y en el botellón una rubia enana subnormaloide se me puso chula y saqué mis cojones, los puse encima de la mesa, y utilicé toda la potencia verbal que pude rescatar para hacerla sentir una estúpida. Y estoy seguro que esta noche se acostará insatisfecha por haberse cruzado con un tipo capaz de convencerla de su propia estupidez. Y me alegro.

Y además llevo toda la noche, o todo el dia, o todo el tiempo desde aquella noche pensando en la rubia, en la mia, la rubia triste. He gastado todas mis energías y he puesto todo mi empeño en hacerla sentir especial, en hacerla reír, en conseguir que se encontrara comoda conmigo, y una vez que he tenido acceso... a hacer todo lo demás lo mejor posible. Y la he respetado, y la he escuchado, y la he entendido, y le ofrecido todas las piezas del puzzle que me compone de alguna forma. Estoy cansado de dar piezas y de que algunos se las lleven y las tiren y no me las devuelvan jamás.
Y hoy, al llegar a casa, he leido mi blog y me he cabreado. Ya está bien. Muchas personas muy especiales que conozco siguen lo que escribo, e intentan saber de mí, y se ven afectadas cuando digo las cosas que siento. Y esa gente se alegra realmente de haberme conocido, y me considera importante, y especial, y no entienden que yo pueda estar dándome de chocazos contra la pared y rebajando un escalón cada segundo mi dignidad. A la chica que me roba el sueño le he dedicado varios videos, miles de palabras sacadas con martillo y cincel, que me han dejado arañazos por todas partes, e incluso algún que otro email fruto de varias horas machacandome la cabeza para arañar algo de poesía o de belleza con la que regalarme un poco más, y darle algo más de mí, por si no hubiera sido suficiente. E infintios pensamientos, y muchos descuidos mientras conducía y apenas veía la carretera porque no podía dejar de pensar en la forma en la que nos besamos o su voz entrecortada y el olor a gasolina de su pelo, del que se quejaba despues de varios paseos en moto por un pueblo feo que a su lado me pareció maravilloso.
Y mucho pensar y torcer el gesto y dejar que me invadiera el tedio y la impotencia. Ella mientras tanto le sonreía y regalaba besos y abrazos a otros tipos que independientemente de unos celos que no puedo negar y que me hacen verlos como imbéciles, son realmente unos absolutos imbéciles.

Me gustaría que tuviera tanta suerte como para tener a varias personas tan jodida e inexplicablemente dispuestas a su felicidad. Pero no la tiene. Me tiene a mí, con el mapa del tesoro, con el palacio del moro para llevarla a vivir (Javier Ruibal dixit).

Hoy estoy contento porque acabo de ir a mear, y a parte de reirme solo por el camino, y de sentir que la noche ha sido extrañamente provechosa, por deja de sentir que soy yo lo que falla, me he mirado al espejo y me ha salido una sonrisilla, como queriendome felicitar por haberme portado como un señor, haberme entregado como un niño pequeño, y haber fracaso como un romántico perdedor.

Todos los que de pequeños queríamos ser batman, ahora aspiramos a ser algo parecido a esto, y eso es digno de felicitación. No me voy a preocupar por las ventas, el producto es visceral, auténtico, y emocionante. Y si ella espera encontrar algo mejor, quizás sea yo quien se haya equivocado de persona.

... los tiburones de agua dulce... siguen siendo tiburones.