viernes, 28 de noviembre de 2008

autopubli


Nada, ya que mañana es el primer concierto de mi nuevo grupo, me estoy dedicando a empapelar virtualmente todos mis rinconcillos...
Esto es en Pilas, a media hora de Sevilla en dirección Huelva. Quien no tenga nada mejor que hacer... será bien recibido... eso sí, no me comprometo a que sus oídos piensen lo mismo.

lunes, 24 de noviembre de 2008

cuerpo a tierra


Cuenta la leyenda que uno de los músicos de Silvio (rockero sevillano fallecido en el 2001) hizo una apuesta con este, sevillista hasta la médula, por la cual, si perdía, tenía que componerle un tema al eterno rival, ni más ni menos que el real Betis balompié. Silvio perdió la apuesta y parte de su grandeza reside en que todos los que lo recordamos, sabemos ante todo que era quizá uno de los mayores genios que ha dado nuestra ciudad, uno de los primeros rockeros que fusionó el rock con el flamenco, un sevillista aférrimo y convencido, y un cofrade como pocos... sin que ninguna de estas características resultaran contradictorias ni chocantes... y... por supuesto, que el mejor himno que se le haya compuesto al Betis, lo hizo este hombre, un sevillista apasionado.

Recuerdo cuando mi padre me contaba, de pequeño, que alguna vez se tomó un gin tonic con ese tal Silvio. A mí su figura siempre me despertó interés, y por algún mecanismo psicológico, del subconsciente imagino, siempre que oigo hablar de él me acuerdo irremediablemente de mi padre. Hace unos minutos andaba viendo el video que os dejo abajo, y al escuchar a este tipo decir algunas cosas mientras cantaba, con ese tono borrachil, no pude evitar ver a mi padre, y me salió la carcajada. Y al reirme, también me recordé a mi padre. Me reí como se hubiera reído él, exactamente igual. Es como si se abriera un abanico que perteneciera a un mismo campo semántico: Tánger, Triana, Rock, drogas, bohemia, gin tonic, tabaco, risas, mujeres, callejones desconchados, mi abuela Pilar, los caballeros de la mesa cuadrada, Groucho Marx, la melodía de la pantera rosa... infancia.

Anoche andaba de nuevo en un concierto. Tocaba Enrique Bunbury temas de ayer y de hoy, temas que han formado parte de la mayoría de momentos importantes de mi vida. Hay conciertos en los que no puedo evitar ampliar el campo semántico, y recordar y relacionar cosas entre sí... sin mucho sentido. Empecé a pensar en la rubia gato, en donde estaría en ese momento. Hace meses que no se nada de ella, que no tiene el teléfono operativo. Quise poder llamarla, pedirle a la banda que dejara de tocar un segundo, para escucharla, y poder decirle que la echaba de menos, y que Bunbury nos tocaría a petición mia esa canción de "la chica triste que me hacía reír". También pensé en la otra rubia, en la triste. Muchas de las canciones de Bunbury parecían hablarme de ella, pero no me apetecía nada que lo supiera. Solo quería decirle, con una sonrisa, que me encuentro bien, que aunque esto se acabe me alegro muchísimo de que haya ocurrido un instante, y de que me encantaría verla contenta y que le fuera maravillosamente bien.
... O parafraseando a Bunbury: "que tengas suertecita, que te conceda la vida cada día lo que mereces".
Y pensé en ti. Te quejas de que no hablo de ti. Es cierto, quizás de ti me cuesta hablar. Porque uno en el fondo siempre se esfuerza más en quien no lo merece tanto. Porque dicen que la confianza da asco, y quizás yo siempre confié en que no haría falta incluirte en mis palabras.
A veces uno aprende que caer en lo evidente es necesario, porque aunque las palabras no necesiten pronunciarse, puede que si que necesiten ser oídas. Me acordé de ti. Deseé que estuvieras allí conmigo.

Y de repente lo entendí todo un poco mejor. Porque el señor Bunbury, seguro que más por verdadero placer que por cortesía con los sevillanos, homenajeó a Silvio y versionó uno de sus temas míticos con tanta fuerza... que mi padre, y las rubias, y mi abuela Pilar, y tánger, y mi infancia, y toda la gente a la que quiero, y toda a la gente a la que estoy deseando querer... y tú, estábais allí conmigo, de alguna forma, formando parte del mismo campo semántico. Retales de mi vida. Todos y cada uno parecíais tener algo en común, y de algún modo lo teneis, porque formais parte de mí.

Eso si, mañana tengo examen de dirección y aún no he estudiado, y a las ocho de la mañana tengo que estar en la sala de montaje capturando mi cortometraje, así que el romanticismo se acaba aquí, de cuajo. Besos obesos, sobre todo para los que formais parte de esto y nisiquiera os lo imaginais.



sábado, 22 de noviembre de 2008

Quos Ego


Ea, pues ya tenemos nombre. No se si os gustará, pero os aseguro que la batalla con los dos mamones de mi grupo ha sido ardua y luchada hasta la muerte. He conseguido evitar nombres catastróficos como "los cangrejos" "zumo de naranja" "tengo un tanga" "ok" y cosas por el estilo. Así que me puedo dar con un canto en los dientes, "Quos ego" ya fue el nombre del grupo anterior, y no está mal.
Atrás quedaron mis grandes propuestas... jaja. Rechazaron "el vestido rojo de lan" (cierto, es demasiado popero, pero me molaba, y si has leido el perseguidor de Cortázar sabrás por qué). "la cuadratura del círculo", "in media res", "la sombra del sol"... coño, nombres cojonudos, por los que me han acusado de intelectualoide tocapelotas. Jeje, vale, tienen su parte de razón. Quos ego está bien, cojones.

Y nada, ya que paso para esta chorrada, dejo claro la fecha y el lugar del concierto. - pa que? - pa que vengais, coño, y comprobeis que nos hacen falta mas horas de ensayo. Y en realidad pa tener una excusa pa echar un buen rato y que nos juntemos. Pa eso sirven los conciertos, más que para oír buena música. Así que toma nota:

SÁBADO 29 DE NOVIEMBRE (el sábado que viene, pisha) EN PUB "SOBERAO", EN PILAS (a media horita de Sevilla, cogiendo la autopista en dirección Huelva) A LAS 23:30 (lo que vienen siendo las once y media de la noche, que al final serán las doce, pero hay que estar antes porque no tiene gracia llegar y que te pille el concierto empezao).

Haremos versiones de Neil Young, Beatles, Nirvana, Oasis, Blur, White Stripes, The Doors... entre otros. Y prometemos que lo haremos sin saña, sin intención de cargárnoslas (pese al resultado final). Lo mismo vendemos unas camisetillas que nos queremos hacer del grupo, pa los colegas... - por qué? - porque pa llevar la de los ramones, que está mu vista, lleva mejor la de tu colega que tiene un grupito. Eso si que es "undergroud". Y si conoces a una tipa por ahí, hasta le puedes decir que la camiseta es de tu grupo, que tú eres el guitarra solista, y si le mola el rollo alternativo y echas un polvo... te habrá salido más barata la camiseta que tener que volver a los daneses o al rey 2000.

Chicas (si acaso entran chicas por aquí) vosotras teneis que pensar que como posiblemente no vayais a darnos sexo, y vuestra relación conmigo y con los de mi grupo se base en simple amistad consistente en arruinar nuestra vida sexual... nos lo debeis, para compensar, y porque un grupo sin grupies es como follar con condón... un grupo de... plástico.

Y como en realidad no tengo nada más que decir, o si, pero no me apetece, os informo de que hoy he descubierto que los domingos deberían ser considerados como "días mina"...



...

...

...


(días antipersona)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

algún nombre?

Vale, a ver... necesito un nombre para mi grupo. Tocamos en directo en la maravillosa villa de Pilas (a 30 minutos de Sevilla dirección huelva) el sábado 29 de noviembre. En el maltrecho bareto al que llaman "soberao" sobre las 12 o así de la noche. Es decir, el sábado este no, sino el otro.
De todas formas no está confirmado, así que me pasaré en cuanto sea seguro de fijo por mis cojones que si.

Haremos versiones de los Beatles, Nirvana, Heroes del silencio, U2 (si, odio a bono, pero vamos a hacerle una versión), White Stripes, Neil Young... Y necesitamos nombre!! Así que acepto sugerencias, que no sean "los camatigres" ni "los cangrejos" ni "winnie de putas" ni "el arretrato" ni "el gato con pota" ni "los loros bravos"...

En fin, os dejo un video chulo pa ir poniéndoos en antecedentes. Aaaagur!


Héroes del Silencio - "La chispa adecuada

martes, 11 de noviembre de 2008

maniquíes de sex shop con funcion comepollas


Ayer fue un buen dia. Yo no tenía pensado escribir aqui en un buen tiempo. Al carajo. Ayer fue bien, y el otro... bueno el otro también... todo iba bien hasta hace unos minutos. Y de repente aquí estoy otra vez. Maldita sea, joder. Y eso que no ha pasado nada, no ha pasado nada...

No ha pasado nada y de repente me come la angustia. Me asaltan mis demonios de nuevo. Sentimiento de inferioridad, de incapacidad, de inutilidad. Simplemente haber escuchado su voz extraña, haber comprendido que según todos... al parecer hay que luchar y luchar y darse de hostias y competir y competir y competir.

Y yo por la vida sin sentimiento alguno de competitividad. Esquivando las multitudes, cogiendo solo de lo que sobra, para no disputarme nada con nadie. No hay cosa en este mundo que odie más que tener que competir contra otros. Yo soy yo y no tengo ganas de ganarle a nadie, y muchas menos de que alguien me consuele porque crea que he perdido.

Y todos los premios para los pelotas
Y todas las palmadas en la espalda para los gusanos miserables, que se arrastran por donde sea y como sea para destacar y conseguir llegar a algo

Putos metrosexuales, guaperas, cerebritos, pelotas, entendidos, intelectuales, gafapastas, buenagentes, niños de encantadora sonrisa, mexicanos, extremeños, pintores, almerienses, familiares...

todos con ese afán de lucha, o de competición, o de felación social.

Me niego. Me voy a pudrir solo. Lo prefiero. No quiero formar parte del catálogo. No quiero que me vendan en los grandes almacenes y que en el mejor de los casos, acabe fuera de stock junto al resto de perdedores patéticos que nadie quiso comprar jamás y que serán reciclados en un 40% para convertirse en cajas de plástico de las barbies rompecorazones.

Que os jodan a todos, y a todo

sábado, 1 de noviembre de 2008

Cuando las cosas pasan a ser asunto del FBI


Hace poco vimos "2001: una odisea en el espacio", el clásico de Kubrick. Hay un par de momentos en la peli en los que la historia da un giro radical al encontrarse (al principo los primates, luego los astronautas) un extraño monolito que indudablemente, marca una clara separación, un antes y un después en la trama, en la evolución del ser humano hacia ese super hombre que planteaba Nietzche, en el cual se basa esta peli de cabo a rabo.


Pues bien, esos monolitos quizás no, pero algo se presenta en mi vida en ciertos momentos haciendo esas mismas funciones, diciéndome:

- Julio, esto necesita un punto de giro, un cambio de objetivo, un final, una muerte. Al parecer no hay otra forma de conseguir un nuevo nacimiento.


Algunos de vosotros sabeis lo que me pasa. Lamento que hayais tenido que conocer esta parte infantiloide, inmadura y patética que conservo y que ojalá algún dia pueda dejar atrás. Lo estoy pasando mal con una chica, como de costumbre. A mí a menudo me gusta regocijarme en esa infantilidad, esa facilidad que tengo para ilusionarme, para creer en la gente. Esa estúpida disposición para ser feliz, y sus consecuentes invitaciones a lo catastrófico y al batacazo que me suele originar tan poquita inteligencia emocional y tantisimas carencias sentimentales.


Hasta hoy, he sido un perfecto idiota. Me he puesto enfermiza y silenciosamente celoso cuando coqueteaba con otros, cuando se dejaba querer, cuando no me hacía el caso que necesitaba que me hiciera. He sido incapaz de sobreponerme, e incapaz de dejar de darle vueltas a mi cabeza y machacarme a ratos por ser tan estúpido y maldecirla otros ratos por ser tan jodidamente puta y desconsiderada. Esta noche lo veo algo más claro. Estas cosas siempre están manchadas de mierda subjetiva, subidones y bajadas de tensión afectiva, de cambios de humor... no puedo evitar actuar de modo irracional y siento que mi estado de ánimo es una montaña rusa que se ha puesto en marcha y que no se parar con ningún razonamiento por aclarador y contundente que sea.


Ahora llevo unas copas de más, es cierto, me apetece quemar todas y cada una de las palabras. Siento desprecio por el arte, no me importa una mierda ninguna cosa de la que hago, porque todo lo que puedo llegar a pensar es de que forma podré verla, de que forma tendría que comportarme, que actitud tendría que tomar...


Siento, cuando me pasan estas cosas, que me paso la vida analizando pequeñeces mientras las personas por las que lo hago apenas recuerdan mi nombre o mi existencia. Me convenzo de esto, pero luego ella viene y me dice las tres palabras que yo quiero oír y no hay nada más que hacer, la creo, estoy deseando creerla, estoy deseando volver al mismo círculo cerrado de siempre: una esperanzadora conversación, unos dias contento deseando encontrarme con ella, un dia fatidico en el que me demuestro que no puedo soportar lo que siento y ver, al contraste, como se desarrolla nuestra "relación", esa misma noche aquí, en mi habitación, queriendo escribir algo que jamás termina de satisfacerme ni de traducir lo que me gustaría decir, y varios dias después imaginándomela con otros, sientiendo que se me cae el alma, si acaso tengo una, a algún tipo de suelo frío, congelado y lleno de piedras afiladas. Ese es el ciclo. Una y otra vez. Alguien me dice todo esto, me dice que me olvide, que salga de aquí, que no me conviene, que soy gilipollas por caer en la trampa. Yo afirmo con la cabeza, los escucho, intento tenerlo en cuenta, me voy a la cama pensando: se acabó, se acabó... Y luego ella vuelve, me ablanda el corazón, me siento mal conmigo mismo, siento que ella, según me cuenta, lo esté pasando mal y me siento egoísta por solo pensar en mis cosas y no tener en cuenta su sufrimiento, su humanidad, su tristeza, su dulzura... y vuelvo a enamorarme, y a querer repetir el ciclo.


Bien. Si abres una lata de coca cola, y giras varias veces la anilla, se va debilitando. Está un momento arriba, y otro abajo, y otra vez arriba... y otra vez abajo. La anilla se rompe. Te quedas con ella en la mano.

La anilla se ha roto.


No puedo soportarlo más. Tengo a mi particular caballería, el equipo de federales que no entienden de negociaciones ni diplomacias, y que llegan siempre que la cosa se pone fea... mi orgullo y mi dignidad, de las que no me suele gustar hacer gala, y a las cuales intento esconder hasta que no me queda más remedio que sacarlas. Se acabó. No es culpa de nadie. Simplemente me he vuelto a equivocar.

No quiero esto.

No necesito pasar por esto otra vez.

He hecho todo lo posible, he sido lo más estúpido e infantil que he podido. Hubiera quemado toda mi ropa, y todas mis cosas y me hubiera negado a mí mismo por tenerla conmigo, y a ella no le parece suficiente. Todo yo, estirado y pidiendo créditos para aumentarme y ser más aún, le parezco poco. Incluso si le miento, o si hago un efecto óptico que me haga parecer mas grande, sigo pareciendole poco. Yo al 200 %, con la lengua fuera, sin aliento y con las musculos al borde del colapso por el esfuerzo, soy "insuficiente", "poca cosa", "mediocre", "olvidable", "una película de sobremesa".


No se por qué hoy hablo de "ella", así en plan tercera persona. TÚ no tienes la culpa. Espero que estés bien, y que te tomes esto como algo amistoso y cordial. Repito, TÚ no tienes la culpa. Yo... simplemente no llego a más. He dejado mi puerta abierta de par en par durante bastante tiempo, y solo han entrado a saquearme, y tú a consolarme luego. Necesito a alguien que sepa valorar lo que hay dentro, alguien que quiera estar aquí. Querría haber llegado a esta conclusión de otra forma, más gradual, sin tener que encontrarme un monolito y tener que pensar en palabras como Fin, o en decir que se acabó, que ya no más, que hasta aquí puedo llegar. Pero empiezo a entender que no tienes nada que ofrecerme, y que si mi equipo de emergencias llegará convenciéndome de esa regla que reza que si alguien me considera "insuficiente", inmediatamente pasa a ser "insuficiente" para mí.

Te has ido esta noche con él. Un tipo cualquiera, simpático, guapo, atractivo, uno más de los que dices que no quieres nada, de los que dices que no te interesan, de los que te agobian, de los que quieres despojarte para quedarte, supuestamente, con otros mas parecidos a mí. Yo me he quedado ahí, en medio del salón, sin terminar de asimilar que te ibas con él, en mitad de la fiesta, con el hielo derretido del cubata, en la mano. Te has ido, sin mirarme a la cara, alegremente, sin detenerte a decirme adiós. Con él, con ese mismo. Con quien fuera, da igual. Da igual también porque yo no soy nadie, y da igual para que te hayas ido o lo que haya pasado, porque con eso es suficiente.

Me alegra ver al menos que no dejas de hacer lo que quieres hacer por miedo a joderme, que al menos no tienes esa puta condescendencia hacia mí que tan mal me sienta, que vas a lo que vas sin pensar en daños colaterales. Te lo agradezo, eres de las pocas personas que no me ha tratado como un pobre desgraciado, posiblemente como el pobre desgraciado que soy, en el que me he convertido. Me alegra no coartarte, debo parecer más frío, me alegra ver que aunque me sienta un absoluto gilipollas en estas ocasiones, mi cara no termine de ser la del gilipollas que me siento. Me alegra que confíes en mi fuerza, y en que podré con esto. Así no tendré que torturarme con las cosas que podrías querer hacer y no harías por "consideración". Te doy las gracias por ser como eres, porque ahora mismo estoy enamorado de ti, y tengo suficientes razones para comprender que el amor es absurdo, y se da aleatoriamente, y no atiende a razones. No es culpa tuya. Así no tengo más cojones que asumir la realidad en crudo, sin sal ni pimentón ni especias ni hostia en vinagre.


Tú no quieres que te quieran, solo quieres que te abracen.


Gracias rubia, pero no me interesa