miércoles, 18 de marzo de 2009

Filosofía de nick de messenger


Muchas horas analizando que coño puede ser lo que le ocurre exactamente a uno, cuando de repente, en el lugar que menos puedas esperar, de la persona menos indicada, te encuentras un mensaje aclarador: "Es mejor no esperar nada de nadie que estar esperando siempre"

Si, exacto, es una de los nicks que pueblan mi lista de contactos del messenger. La mayoría son... eso, frases sueltas que seguro que tienen mucho significado para la persona que la escribe, que cuaja perfectamente en su contexto personal... pero que a ojos de cualquier otra persona es solo otra estúpida frase de messenger.

En fin. A mí siempre me ha gustado ir mirando las pintadas en las paredes. Han habido ocasiones en que una de esas frases, totalmente descontextualizada, me venía como anillo al dedo con respecto a mi presente personal. Y es que posiblemente todos y cada uno de los mensajes subliminales que nos rodean por todas partes, pueden tener algún tipo de adaptación, alguna clase de filosofía profunda y certera.

"Para mear y no echar gota". Pues si, puede ser.
"La vida puede ser libre y bella, solo que hemos perdido el rumbo"... mmm, bueno, acertar con algo así es fácil. No es que me haya emocionado pero... evidentemente poco se puede argumentar en contra. O quizás si? Probemos:

"no es la conciencia la que determina la realidad, sino la realidad la que determina la conciencia"...
Guau! Esta se lo ha currado. Es ese tipo de frases que quedan tan bien dichas que sería practicamente imposible encontrar a uno solo de sus contactos que se haya parado a pensar en lo que significa. Normalmente estas son las que más me cabrean. Solo tengo que decir una cosa al respecto: Y UNA MIERDA.

"Agárrate que vienen curvas"; "la segunda frase de todo lo que leo eres tú"; "empiezan las bodas, socorro!!"; "siempre he sido la mosca negra en el vaso de leche"; "aonde vas con la cara prestá?"; "aburrio aburrío... muy aburrío"; "que puta verguenza la marca acer"; "la igualdad llegará el dia en que el mundo lo gobiernen mujeres inútiles"; "no se si tirarme al tren o tirarme al revisor"; "perdon por pedirte peras, no sabía que eras un olmo"; "la belleza de los bichos raros"; "dejate de polladas"; "quien no tenga sueños, que se disponga a tener dueños"...

Pues bien. Escribo estas gilipolleces porque estoy aburrío aburrío... muy aburrío. Hoy llegué a casa y vi un mensaje de lucy en el cielo con diamantes, pidiendome que leyera su entrada nueva en la que hablaba de su romantiquísima relación interminable con su ex de hace diez años. Agarraos que vienen curvas, porque la chica me pide encima mi opinión y yo le digo que no lo entiendo. Que no se por qué cojones me pide eso. Ella me llama retorcido y me hace sentir culpable y me viene con lo de que mi "tono", y ya solo le faltó pedirme perdon por pedirme peras y no saber que yo era un olmo.
Y yo mientras tanto soñando con la rubia gato. Con la rubia gato replicante. Con la rubia gato replicante pequeño rock & roll. Con la rubia gato replicante pequeño rock & roll indomable.
Sueño con ella casi todos los dias. No me la puedo quitar de la puta cabeza. La primera y la segunda y la tercera y la cuarta y la quinta y la sexta palabra en la que pienso antes de escribir una sola letra eres tú. Y tú sigue sin dar señales de vida. Es cierto que no se que espero, con esta cara prestá, siendo la mosca negra del vaso de leche.

"Es mejor no esperar nada de nadie que estar esperando siempre"... joder, hoy me quedo con esa. Debe ser mejor. Debe ser la hostia poder hacer eso. No esperar nada de nadie. Supongo que es imposible y que si alguien consigue no esperar nada de nadie posiblemente se acabaría tirando de un quinto piso. O de un tren. O al revisero. Pero igualmente poder hacerlo debe ser cojonudo. Perder la fe. Perderla de una puta vez. Dejar de esperar un golpe de suerte. Dejar de esperar una llamada. Dejar de soñar que ella te agarra de la cintura con sus piernas y te aprieta y te mira a los ojos y te dice con ellos que solo es ella para ti. Dejar de hacer esto. Dejar de escribir. O como ya han dicho antes, "dejarme de polladas".
Y es que conseguir esa liberación debe ser todo un sueño, y el que no tenga sueños, que se disponga a tener dueños.

Al final acabo recurriendo a estos pequeños resquicios de filosofía casera de nick de messenger, a este pequeño rincón aislado de belleza y de profundidad, de sentido del humor, de desnudez gratuita y admirable. Y aunque casi todos estos mensajes sublimanales pueden adaptarse de un modo u otro al contexto vital de cada uno, tengo que puntualizar que para que llegue la igualdad no bastará con que gobiernen las mujeres inútiles. También tendrán que ser las mujeres gato, pequeños rock&rolles indomables replicantes, las que sufran por nosotros, y las que aprecien la belleza de los bichos raros.


Y aunque yo tengo un ordenador de mierda de una marca extraña que no soy capaz de encontrar inscrita en ninguna parte, seguro que la marca "Acer" es una puta mierda.

martes, 10 de marzo de 2009

Por cosas como esta

Una así quiere mi padre para mí (y otra para él)



Por cosas como esta suelo terminar pensando que soy un ser fácilmente embaucable y conquistable. Y por tanto un ser indenfenso ante las sucias altimañas de la belleza.

...como dice mi buen amigo Mario, siempre acabo relacionándolo todo con las mujeres, maldita sea.

viernes, 6 de marzo de 2009

Genocidio de andar por casa

Uno casi siempre puede reirse, aunque sea forzadamente, para agradar.

Hoy por primera vez en mucho tiempo ni siquiera soy capaz de hacer el minimo esfuerzo por disimular el caos que me gobierna.

Porque todos saben consolarte, y uno tiende a autoengañarse.
Intento ser honesto conmigo mismo
Intento ser honesto conmigo mismo.

Pero es demasiado complicado. El cebo es demasiado dulce y atractivo como para permanecer en tu sitio. Uno acaba cayendo. Así que para no engañarme a veces no me queda más remedio que huír de las palabras y de la simple confesión tan propensa a solicitar ayuda y palabras bonitas, para sustituirlo por provocaciones y reacciones donde de verdad pueda intuír que lo que obtengo no está infectado de la puta y maldita condescendencia, que me duele en el alma como si me clavaran con saña navajas de niñatos.

Por eso hoy me he peleado con todo el que he hablado por messenger.
Por eso estoy seguro de que no le importo una mierda absolutamente a nadie.

El echo de que, por otro lado, esto me parezca tan doloroso y lo esté llevando hoy tan mal, es porque posiblemente, eso que he dicho sea precisamente lo más autocondescendiente que haya escrito aquí nunca. Y que toda esa gente no tenga la culpa de que yo necesite tanto y no sepa canalizarme.

Pero en cuestiones personales, a veces los genocidios son sánamente necesarios.

Me cansa esta gusto que tengo de hacerme cosquillas con las uñas largas.
Necesito irme de vacaciones a algún lugar en el que no esté yo.

domingo, 1 de marzo de 2009

Inercia repetitiva


Llueve.
Es sábado por la noche, o domingo de madrugada para los quisquillosos del uso del calendario y sus convenciones horarias.
Llevo todo el dia pensando en ella.
También he pensado que a veces me da la sensación de que no vivo durante la mayor parte del tiempo. Parece que hayan ciertos días señalados en los que se supone que tengo que hacer algo más o menos importante, que normalmente son chorradas que no significan nada en mi vida y que se supone que lo llevan a uno a alguna parte, algún lugar acogedor y estimulante. El espacio entre esos días parece ser una obligación, parezco respirar por puro trámite, porque alguien organizó mal las cosas y tengo que dejar pasar un tiempo más para la próxima estupidez que perpetúe mi sensación de vacío. Y este sábado, siendo ya casi las seis de la mañana, es uno de esos días de trámite.

En general pienso que la mayoría del tiempo es doloroso, pesado, desaprovechado, angustioso y cruel. Luego somos felices durante un rato y se nos olvida, pero realmente pienso que la mayor parte del tiempo estamos sufriendo. La mayor parte del tiempo no estamos viviendo, sino que nos limitamos a no hacer nada para evitar existir, simplemente sucedemos como ocurre el tiempo sin que nadie se explique quien fue el relojero que lo puso en marcha alguna vez. A esto también lo podríamos llamar existir por inercia.

Durante estos dias siento que me repito. Que siempre digo lo mismo. Que siempre cuento los mismos chistes, las mismas anécdotas. Lo analizo un poco y da miedo: descubro que siempre me abandonan por lo mismo, que siempre me equivoco en la mismas cosas, que siempre llego a las mismas conclusiones y que siempre me hago las mismas promesas y los mismos propósitos de enmienda que acaban yéndose al carajo del mismo modo que lo hacen siempre.

Llevo todo el dia pensando en ella

A veces las cosas se dan con cierto sentido, y uno tiene que preguntarse que fue primero, si la marihuana o Jorge Drexler, si la sabiduría o el error, si el chocolate o el gato, si la belleza o todas ellas...

Es complicado no hacer algunas cosas que hacen todos. Como definir cosas. Yo pienso en todos mis problemas y descubro que tienen que ver con el bien, con lo supuestamente bueno, con todo lo que realmente vale la pena. Todos mis problemas, y supongo que los de la mayoría, no son las cosas feas y desagradables de este mundo. Alcanzo cierta facilidad para que estas me importen tres cojones. El verdadero problema es la sensibilidad a la belleza.
Y como hablaba antes de definir cosas, creo que hoy diré que eso, exactamente eso, es ser un "artista".
Y no es tener una sensibilidad especial, o al menos no es eso lo único. El verdadero problema es convertirse en un adicto. Que te gusten demasiado las buenas conversaciones, las noches improvisadas, los lugares mágicos, el intercambio, las chicas bajitas y dulces e irreverentes y llena de pequeñas y maravillosas manías.

Eso hace que uno sea un artista. Por eso no creo en los que presumen de su condición artística como si estuvieran tocados por la gracia divina. Por eso no creo en los que huyen de sí mismos y no ahondan en sus tristezas y no se enganchan a los pequeños vicios y al sabor salado de las lágrimas sean del tipo que sean. Por eso no creo en los que usan esa de muletilla famosa del "tio, no me rayes".

Y esto último es muy complicado de definir, porque es imposible renegar de la contradicción, y en el fondo, los que no nos consideramos "artistas" estamos orgullosos de nuestra capacidad de añorar, de nuestro empeño por analizar, observar, compartir, intercambiar, ahondar, conocer, penetrar, molestar, sufrir, preguntar, escuchar... vivir. Porque los artistas van a Rio de Janeiro, y se pegan una semanita en la playa de copacabana y vuelven hablando de los suburbios, mientras que nosotros, si no estamos seguros de atrevernos a entrar en las fabelas, preferimos bañarnos en matalascañas.

Porque en el fondo ser un artista es una putada. Porque acabas criticando a los artistas, y dices eso de "los que van de artistas", y porque al final uno mismo se define como artista...
y al final de los finales la palabra se prostituye y pierde todo su significado, y es como ser español, que está mal visto si no quieres que te consideren facha o nacionalista, o como lo de llamar novia a la chica con la que estás, que te pueden tachar de antiguo, o como pedirle un Bitter Kas a la camarera a la que quieres ligarte. Y acabas diciendo una palabra cualquiera y ya realmente no tienes ni puta idea de lo que significa, porque ya perdió su significado y se convirtió en un factor aleatorio a merced de las circunstancias y del ego y la intención del que la escucha y quiere psicoanalizarte o simplemente tocarte los cojones o tratar de humillarte en público haciéndote ver que en cualquier caso, deberías avergonzarte de no ser como él.
Por lo que después de todo este galimatías ya uno solo puede desconectar, y volver a pensar en ella.

Por eso es imposible regenar de la contradicción. O del masoquismo. Porque al final te acabas alegrando de repetirte tanto.


... Y de seguir pensando en ella.