domingo, 19 de julio de 2009

Lista de pasajeros.


Iba a decir que en el mundo existen el doble o el triple de personas de las que existen. Físicamente, quiero decir. Pero ni eso. Es infinito. O incontable. La diferencia entre uno y otro es que uno nunca acabaría y el otro podría acabar, pero no existe una sola persona del infinito de personas que hay, con paciencia suficiente como pa ponerse a contarlas.

Lo que quiero decir es que puede que hayan censos. Aún considerando que a todo el mundo lo hayan contado, y que fuera posible contabilizar un número exacto de personas que habitan este planeta, sin que justo cuando apuntas el último número esté muriéndose otra en algún punto del mundo, sería un dato bastante estúpido. Porque existen siempre más.

Realmente me pasan dos cosas muy curiosas con este asunto. Por un lado no me creo nada. Toda esa cantidad de chinos y de indios y de gente por todas partes... mentira. No me creo nada. Eso se lo inventan en la tele. Yo más o menos me hago una idea de la gente que hay por Sevilla y por otras ciudades a las que voy de vacaciones. Pero normalmente las de las otras ciudades se me olvidan, así que en realidad solo tengo en cuenta las de mi ciudad. Y tampoco, porque de mi ciudad llego a un punto en el que me cruzo con gente como si me cruzara con conchas en la playa. Son cosas con patas que andan y hacen cosas y como mucho, me van a pedir un cigarro alguna vez. En realidad son muchas menos las personas que existen. La masa no cuenta. Cuando se mueren 49 personas en Nuevo México en una revuelta de la hostia, a todos nos la trae floja. ¿Han muerto 49? ¿49? ¿qué numero es ese? menuda mierda. Todavía si fueran dos mil personas uno se quedaría mas pillao de la cabeza: - "hostia, dos mil jipis a chuparla del tirón" Pero igualmente lo sorprendente sería el número. No las personas. Qué mas da. Podrían haber quemado dos mil maniquíes y diríamos: - "hostia, dos mil maniquiíes a chuparla del tirón".

Osea que nada, somos tres o cuatro en este planeta. En este blog somos... yo, y alguno que otro que entra y no me comenta (tengo entendido). Da igual. Somos pocos.

Pero luego está la otra cosa que me parece curiosa. Que no, que somos un montón. Para empezar, uno mismo. Yo cuando estoy con una chica gatuna, rubia, preciosa, indomable. Ese es uno. Y luego el que está en casa hecho un capullo perdiendo el tiempo. Y luego el que está con los colegas. Y el que no sabe mantener conversaciones cordiales con desconocidos y se siente extraterrestre cuando se encuentra con un conocido por la calle y le cuesta la propia vida improvisar alguna frasecilla del tipo: "ey, que tal, dando una vuelta no?". Y hay un monton de peña más sin salirme de mí. Sobre todo hay un montón de gente que no conozco dentro de mi cabeza.
Y una vez que salgo... están los que conozco, claro, pero dentro de la gente que conozco, están ellos, y están las versiones de ellos que yo conozco. Las versiones que ellos me muestran, las que yo interpreto, las que yo idealizo, las que yo supongo, las que yo veo sin que se den cuenta...
Y están también las personas de las que ellos me hablan. Pero según les pille el humor, un dia me hablan de una, y otra de otra distinta... aunque quieran hacerme creer que hablan de la misma. Están esas supuestas personas, mas todas las versiones que tienen ellos, más la imagen que yo me hago de las personas de las que me hablan las personas a las que yo conozco.

Y más.

Las personas con las que sueño.
Las personas que me invento.
Las etapas que conservo en la memoria de una persona y que solapan a la que realmente viene siendo hoy dia.
(tanta melancolía y tanta crispación por no saber aceptar algo tan sencillo)

Y los muertos.

Porque hay muertos que están muchísimo más vivos que tu novio. O que tu madre. Sí. Es así.
Michael Jackson está mucho más vivo que hace unos años. Joder, prueba a entrar en un bar. Ahora lo ponen en la radio, sale en la tele, en internet, en las conversaciones. Está en todas partes. Joder, pero si lo conozco mejor que a vosotros!
Michael Jackson: Un negrito que hizo un grupo de éxito siendo un enano llamado los "jackson five". Lo triunfaron y él era el más carismático. Y el padre era un cabrón y le daba de hostias como se equivocara y lo tuvo puteado toda su infancia. Y el nota era una máquina bailando y cantando y sacó unos videoclips cojonudos que revolucionaron a la Mtv. Y lo llamaron el rey del pop. Y el nota lo flipaba con los niños. Y era taco de raro y empezó a volverse blanco, y a operarse la cara. Iba con mascarilla a todas partes. Por poco se carga a su chiquillo al sacarlo un dia al balcón el muy animal. Y le daba taco al demerol. Le hizo una canción. Y se quemó el pelo un dia rodando un anuncio. Y lo acusaron de cascarse a unos cuantos chavales en su parque de atracciones particular... Y así me se muchas más cosas.

De vosotros no se ni la mitad. NI LA MITAD.

Y bueno, claro, luego están Peter Pan, Ignatius J.Reilly, V de Vendetta, Batman, Sidharta, Frodo, El señor rosa, Martin McFly, Doc, Homer Simpson, Bender el robot, Fray, y toda la patelea de perdidos. Y Chinaski. Y Lan, la del vestido rojo del perseguidor de Cortázar. Y un montón de personajes que son más importanes en nuestras vidas que nuestros propios vecinos. Sin contar la cantidad de muñecotes verdes que hacen las veces de persona que tenemos en el messenger y a los que no vemos nunca. Si encima haces Ouija, escribes, memorizas canciones, o interpretas papeles en teatro o en artes escénicas o audiovisuales...

Ápaga y vámonos.

Una cantidad de gente brutal. Y no me digais que no existen. Existen más que casi todos los que existen. Los que existen apenas cuenta para una mierda. No sirven para nada.

En fin. Esa es la cosa de hoy. Me he dado cuenta de que, visto así, no se me da tan mal la gente. Conozco a un montón con la que me llevo muy bien y que me entiende perfectamente. La mayoria no se podrán tomar un café conmigo. Pero seamos honestos...

¿Cuanto tiempo dedicamos a tomarnos un cafe juntos nosotros, los que se supone que podemos?

martes, 14 de julio de 2009

"mensajes de amor por encargo" Hoy: Muse




Viernes 27 de Noviembre en el Pabellón olímpico de Badalona, Barcelona.
Sábado 28 de Noviembre en el Palacio de Deportes de Madrid.

MATO POR VERLOS. Si alguien quiere, que se traiga un arma y se venga conmigo.

lunes, 6 de julio de 2009

Personalidad múltiple

"Uno quería hacer las cosas siempre bien...
El otro en cambio, quería romperlo todo.
El tres pensaba que nada importaba.
Y el cuarto solo quería dormir...

El quinto siempre proponía que corriera, a donde fuera... lejos, lejos...

Y el sexto solo pensaba en follar.
Y al siete solo le importaban las canciones.
Al ocho solo lo que pudieran decir.
Al nueve como sonarían si las tocara otro.

Y el diez se pregunta si te iba a gustar... después de una semana sin hablar

el once nunca se inclinaba
y el doce siempre tenía una opinión
el trece se encargaba de la buena suerte
y el catorce nunca quería mirar atrás

Los seis siguientes, pensaban en diez cosas diferentes, llegando hasta los vente, sin saber...
Que voy a decir...
simplemente, que aún no me se contar. Simplemente. Aún no me se contar.

Los trenta siguientes se miraban con los dientes
se peleaban y jugaban a ser fuertes.
Los números pares no encontraban sus lugares
y los impares parecían números naturales

Los decimales, sugerían que no éramos normales
y el infinito, nos convierte en números irracionales...

irracionales.

(y no hablaremos de los números primos, que solo se dividen por uno, o por ellos mismos)"

IVÁN FERREIRO.

viernes, 3 de julio de 2009

noche plácida de verano


A decir verdad... a mí me sonaba el careto de ese tio.
La cosa es que, después de varias horas en aquella terraza, tratando de encontrar el punto de enlace entre la música que me iba poniendo mi guitarrista (primero Trashmen, luego un disco viejo de Prodigy, luego Dream Theater, por último algo de pop indie español...), con la cerveza calentona y el perro tratando de follarse a mi pierna (poco femenina, por cierto)... decidimos irnos al bar. Y en el bar... pues en el bar tampoco había nada que me permitiese situarme con respecto a algún punto espacio-mental-temporal.
El dueño me saludó brevemente para decirme:
- tio, escucha escucha...
Se trataba de uno de esos músicos con reminiscencias latinas, mezclado con algo de música electrónica y cantos populares africanos... El tipo estaba tan emocionado que se subió a la barra, bajó uno de los altavoces, y lo posó sobre ella. Supuse que tendría algún tipo de problema personal con la ruletita del volumen de su equipo de música.
- ¡12 años! ¡12 años tiene este grupo! Ahora se está empezando a hacer este tipo de música, ¡estos estaban adelantaos a su tiempo!

Visto lo visto, mi guitarrista, en una rápida asociación de ideas, decidió preguntarle si nos podía pasar algo de marihuana. El dueño puso una mala cara del copón y se limitó a decirle a una chica guapa que tenía al lado, que aprovechando que estabamos allí para enterarnos, los tintos de verano a partir de la medianoche los cobraba a dos euros.
Mi guitarra seguía hablándome de la peli de Takashi Miike que estuvimos viendo antes en su casa, si, antes de lo de Trashmen y la cerveza caliente... y yo mientras tanto aproveché para evadirme preguntándome por qué cojones había en esa barra tanta grasa, varias monedas esparcidas sin presunto dueño y faltas de la atención a la que las tenemos acostumbradas, y por qué habían botellines de coca cola abiertos, intactos, aleatoriamente en distintas partes, sin cliente ni vaso con hielo al que asociarlas.

Y de repente se me pegó aquel tio. El que decía que creía conocer de algo. Y empezó a hablar de mí. Me conocía. Le habló a mi colega sobre el concierto que dimos el domingo. Le preguntó. Mi guitarrista le contestó que al parecer la gente salió contenta.

- Es una pena. Yo me lo perdí. El batería... el de la cita (mi familia es conocida en el pueblo como "los de la cita" por un bar muy conocido que teníamos y que llevaba ese nombre, "la cita") ... un reloj tio, pero el primo...

- ¿qué primo?

- si hombre, el primo... el batería, sabes quien es? el de la inés de la cita?

- ¿Julio? -dije yo

- ese. Ese bien. Ese es un máquina. Pero el primo... ese vive allí, en la calle del cisco, al lado mia... y no veas si da el coñazo por las tardes. Menudo paquete el niñato de los cojones.

- Creo que te estás confundiendo... mi primo no toca la batería, y tampoco vive en la calle del cisco. Soy yo el que vive en la calle del cisco. -le aclaré

- ¿tu quien coño eres?

- Yo soy Julio.

- Ah, que tú eres el niño de la cita. No pude ir a tu concierto, una pena.

De camino a casa recordé de qué me sonaba su cara. Era el cabronazo que no paraba de gritarme desde la primera fila que aporreara más fuerte la batería, y que se pasaba un dedo por la cara repetídamente en un intento de llamarme "maricón".
Al llegar a casa, me puse otra peli del Takashi Miike.