miércoles, 25 de noviembre de 2009

Help

La rutina matinal me resulta demasiado extraña. Me imagino a un tio, un trabajador, eslovaco, con mujer e hijos, al que de repente teletransportan a una discoteca española, a las cuatro de la mañana. Ni el idioma, ni los tiempos, ni el comportamiento, ni la distribución del tiempo libre... yo no se que cojones hacer por la mañana.
El otro dia me dijo una amiga que el metabolismo tiene algo que ver. Que por lo visto hay gente que no funciona a ciertas horas, que tiene un metabolismo nocturno y que por mucho que se acostumbre a despertarse temprano... no le va bien la cabeza. No son capaces de relacionarse, o de crear, o de hacer ciertas cosas que puede hacer a otras horas del dia sin problema. Y yo por ejemplo, solo puedo escribir cosas interesantes (si acaso lo son) a las nueve de la mañana, si es porque acabo de llegar a mi casa y estoy a punto de caer muerto en la cama.

Pero hoy no. Hoy resulta que eran las ocho y yo no podía dormir más. Ya he desayunado dos veces, son las nueve y vente, y estoy escribiendo en mi blog. Así que me pregunto si toda mi vida no se ha basado en una mentira enorme, y mi metabolismo en realidad era más diurno que otra cosa, y todo lo que hacía antes y que consideraba interesante, como el 99% de los post que he publicado aqui... no son más que fruto de un gran engaño, de un tio empeñado en vivir a deshora y convencido de que funcionaba mejor así.
En realidad sería mucho más inquietante que estuviera diciendo algo muy interesante ahora mismo, ya que tendría que plantearme todo esto de verdad. Pero no deja de ser preocupante ya que a pesar de que no estoy nada fino, no puedo evitar cuestionarme si a lo mejor es que no debería tener un blog, y tendría que asumir que tengo que salir a la calle, y enfrentarme a la rutina de las viejas fregando las puertas en la calle, las furgonetas de reparto sobre las aceras obstaculizando el tráfico, los niños yendo al colegio, los programas de política en la televisión...

A veces me pregunto en que punto de mi vida decidí perderme todo eso, y me autoconsideré nocturno, y me creí con legitimidad para ponerme a escribir, y a tocar en un grupo, y a intentar hacer cine, y a querer ligarme a las gatas.

Quizás todo el fracaso se deba a que me iría mejor desayunando, poniéndome al dia en política, saludando a mis vecinas, dejando el coche sobre la acera, mientras reparto botellas de coca cola...

Sea como sea, hoy necesito ayuda

viernes, 13 de noviembre de 2009

Big bang

Que de verdad no tenga nada que decir... es algo lo suficientemente importante como para decirlo.

sábado, 7 de noviembre de 2009

factoría de melancolía

Un terremoto emocional endemoniado
un Jaguar que nos observa desde la espesura de la selva

Una cinta de seda alrededor... de una bomba de relojería, a punto de estallar.

Una maniobra de nunca atracar
un perfume de aromas orientales
un desayuno con tamales
un accidente previsto en los planes
el artista equilibrista, el aragonés errante...
a punto de traspiés.

Una lágrima como una perla, que vuelve al mar
sea como sea...

Suplicando
por algún tipo de relación digna de llamarse humana
que lleve la pena y la quebrada
en el bolsillo del corazón

Una de esas malas compañías
factoría de melancolía
que no vienen "a ver si pueden"
sino porque pueden vienen

Un indígena alienígena... que solamente debe...

justicia poética!

una contienda contenida y loca
un beso en la boca de la botella...
de flor de caña, gran reserva
sobre una mesa repleta
de vasos vacíos
y limones exprimidos

y una sed de ilusiones infinita!

donde nacen y mueren
las acciones que brillan
en el tiempo que contempla
un mundo hecho a medida
no solo del que siembra
sino del que es semilla



El reto sigue estando en pie: que alguien sepa argumentarme por qué Bunbury no se merece todo mi amor más profundo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

tengo un tachón

Yo no era el hombre infinito
me cansa la pesadez de la buardilla
tengo huevos de oca en el sótano
No soy el hombre infinito, insisto

Me afeité mal el bigote
y ahora tengo un tachón
donde se habrán ido las ratas?
hay un hueco en mi colchón

Quiero meter la palabra "corazón" en algún sitio
pero lo tienes relleno de pollas
no me caben más nombres en la cabeza
así que llamaré al telepizza

Llevo una percha en el bolsillo
por si tengo que preguntarte
soy un pesado, lo admito
pero no soy el hombre infinito

lunes, 2 de noviembre de 2009

Cola cao en polvo

Recuerdo la primera vez que me dijeron algo que no pude entender de ninguna forma. Algo que me parecía tan asumido y tan obvio que cuando me lo dijeron, mi concepción del mundo cambió drásticamente llevándose consigo un buen chute de mi inocencia. Fue el dia en que un amigo de mi clase, cuando andaba yo por tercero de primaria, me dijo que no le importaba que cinta pusiera en la minicadena, que a él no le gustaba la música.



A dia de hoy creo que sigue siendo una de las cosas que más duras que he oído. Luego pequeñas decepciones que no le llegaban ni a los tobillos a esta: el que me dijo que no le gustaba el chocolate, el que no se masturbaba, el que me dijo que no le gustó "Adaptation. El ladron de orquídeas", todas las mujeres que han pasado por mi vida cuando me decían que no les gustaba Bunbury, o aquella que me dijo que Cortázar no le transmitía nada...
Aunque la inocencia se recupera. A veces te crees de vuelta de todo y te sorprenden revelándote pequeñas cosas que estaban ante tus ojos y no supiste ver nunca. Entonces eres tú el que se convierte en el que se carga todo lo asumido y desmorona un poco la inocencia.
Pero te pueden invitar a comerte el cola cao en polvo a cucharadas, un dia, de repente.

En esas ocasiones, suelo decir que han resucitado a la música.